Mantenimiento correctivo: qué es, tipos y cómo reducir su coste
Guía práctica del mantenimiento correctivo: diferencia entre correctivo planificado y de emergencia, cómo calcular su coste real y qué porcentaje es aceptable frente al preventivo.
El mantenimiento correctivo es el conjunto de acciones que se ejecutan después de que un equipo falla, para devolverlo a condiciones de funcionamiento. Es el tipo de mantenimiento más antiguo y, todavía hoy, el que consume la mayor parte del presupuesto en muchas empresas de servicio técnico.
Tipos de mantenimiento correctivo Correctivo de emergencia (no planificado): el equipo se para y hay que intervenir de inmediato. Implica horas extra, desplazamientos urgentes y repuestos comprados a precio de urgencia.
Correctivo planificado (diferido): el fallo se detecta pero no impide operar; la reparación se programa para una ventana conveniente. Cuesta entre un 30% y un 50% menos que el de emergencia. El coste real: lo que no se ve en la factura La mayoría de empresas calcula el correctivo sumando repuestos y horas.
El coste real incluye tres bloques más: Mano de obra ampliada: horas de trabajo + desplazamiento + tiempo de espera de repuestos + recargo por urgencia. Coste de indisponibilidad: producción parada, servicio no prestado o penalizaciones de SLA del contrato.
Coste de oportunidad: el técnico que atiende la urgencia deja de ejecutar preventivos, que se acumulan y generan nuevos correctivos. Fórmula práctica: Coste correctivo = (horas x coste/hora) + repuestos + subcontratas + (horas de parada x coste/hora de indisponibilidad) .
Cuándo el correctivo es la estrategia correcta No todo debe ser preventivo. Aplicar correctivo a conciencia es válido cuando: El activo es no crítico y su fallo no detiene el servicio (una luminaria, un ventilador redundante).
El coste de prevenir supera al de reparar , algo habitual en componentes baratos y de sustitución rápida. No existe un patrón de desgaste previsible , por lo que el preventivo por calendario no reduce la probabilidad de fallo.
Cómo reducir el correctivo de emergencia Clasifica los activos por criticidad (A/B/C) y reserva el preventivo intensivo para los A. Registra cada avería en una orden de trabajo con causa, síntoma y solución. Sin historial no hay análisis posible.
Analiza los repetidores: el 20% de los activos suele generar el 80% de las urgencias. Ese listado es tu plan de acción. Convierte emergencias en correctivos planificados con inspecciones sencillas: ruido, temperatura, vibración, consumo. Mide MTBF y MTTR por activo para saber si tus acciones funcionan.
Lo explicamos en la guía de MTBF y MTTR . El papel del GMAO Sin software, el correctivo se gestiona por teléfono y se documenta en la cabeza del técnico. Con un GMAO , cada avería genera una orden con activo asociado, tiempos reales, material
Preguntas frecuentes
¿Qué es el mantenimiento correctivo?
Es la intervención que se realiza después de que un equipo falla o pierde rendimiento, con el objetivo de devolverlo a su estado operativo. Puede ser de emergencia (parada imprevista) o planificado (la avería se detecta pero la reparación se programa).
¿Qué diferencia hay entre correctivo y preventivo?
El preventivo se ejecuta antes del fallo, según calendario o uso; el correctivo actúa después del fallo. El preventivo es más barato por intervención, pero un plan 100% preventivo tampoco es rentable: siempre habrá un porcentaje de correctivo.
¿Qué porcentaje de correctivo es aceptable?
En operaciones maduras se considera saludable un 20-30% de correctivo sobre el total de horas de mantenimiento. Por encima del 50% la operación vive apagando fuegos y los costes se disparan.
¿Cómo se calcula el coste real de un correctivo?
Sumando mano de obra (horas x coste/hora, incluyendo desplazamientos y horas extra), repuestos, alquileres o subcontratas y, sobre todo, el coste de la parada: producción o servicio no prestado durante el tiempo de indisponibilidad.