Plan de mantenimiento preventivo: qué es y cómo crearlo paso a paso
Aprende a crear un plan de mantenimiento preventivo: inventario de activos, tareas y periodicidad, responsables, indicadores y herramientas para que no se olvide ninguna revisión.
Un plan de mantenimiento preventivo es el conjunto de tareas programadas que se ejecutan sobre los equipos antes de que fallen. Bien hecho, reduce averías, alarga la vida útil de los activos y convierte el mantenimiento en un servicio predecible y facturable — en lugar de una sucesión de urgencias.
Paso 1: inventario de activos No puedes mantener lo que no conoces. Para cada cliente e instalación, registra: equipo, marca, modelo, número de serie, año, ubicación y criticidad (qué pasa si falla). Este inventario es la base de todo el plan — y del historial que luego vale oro ante el cliente.
Paso 2: define las tareas por equipo Para cada activo, lista las tareas concretas con su fuente: Fabricante: el manual marca revisiones, lubricaciones y sustituciones.
Normativa: en España, instalaciones térmicas (RITE, RD 1027/2007), protección contra incendios (RIPCI), equipos a presión, ascensores… tienen tareas y periodicidades obligatorias. Experiencia: los fallos históricos de ese tipo de equipo en ese tipo de cliente.
Paso 3: periodicidad y calendario Asigna a cada tarea su frecuencia (mensual, trimestral, semestral, anual) y repártela en el calendario. Regla de oro: no acumules todo en el mismo mes ; escalonar el plan equilibra la carga de los técnicos todo el año.
Paso 4: responsables y ejecución Cada tarea programada debe convertirse en una orden de trabajo asignada a un técnico concreto, con checklist incluido. Sin orden asignada, el plan es un PDF que nadie ejecuta. Aquí es donde un GMAO marca la diferencia: las órdenes se generan solas al vencer cada tarea.
Paso 5: indicadores para saber si funciona Cumplimiento del plan: % de tareas preventivas ejecutadas a tiempo. Objetivo: > 90%. Ratio preventivo/correctivo: cuánto del trabajo es planificado frente a urgencias. MTBF: tiempo medio entre fallos; debe subir mes a mes si el plan funciona.
Averías repetidas: si el mismo equipo falla dos veces, la tarea preventiva está mal diseñada. Errores que matan un plan preventivo Copiar planes genéricos sin adaptarlos al parque real del cliente. Periodicidades "de memoria" sin respaldo del fabricante o la norma.
No registrar la ejecución: sin parte firmado, el plan no existe de cara al cliente. Depender de que alguien se acuerde: el calendario tiene que generar avisos y órdenes solo. Conclusión Un plan preventivo no es un documento: es una máquina que genera trabajo planificado y facturable cada mes.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es un plan de mantenimiento preventivo?
Es el documento que define, para cada equipo o instalación, qué tareas de mantenimiento se harán, con qué frecuencia, quién las ejecuta y con qué recursos. Su objetivo es evitar averías antes de que ocurran, alargar la vida útil de los activos y reducir el coste total de mantenimiento.
¿Cada cuánto tiempo se hace el mantenimiento preventivo?
Depende de cada equipo: la referencia principal es el manual del fabricante, complementada con la normativa aplicable (por ejemplo el RITE para instalaciones térmicas en España) y la experiencia propia de fallos. Lo habitual va de mensual a anual según la criticidad del activo.
¿Qué diferencia hay entre mantenimiento preventivo y correctivo?
El preventivo se planifica antes del fallo (revisiones, lubricación, sustituciones programadas); el correctivo actúa después de la avería. Una operación madura tiene la mayor parte de su carga en preventivo: cada euro invertido en prevenir ahorra varios en reparar, paradas y urgencias.
¿Es obligatorio tener un plan de mantenimiento?
Para muchas instalaciones en España sí: las instalaciones térmicas de edificios (RITE, RD 1027/2007), ascensores, instalaciones contra incendios (RIPCI), equipos a presión y aparatos elevadores tienen mantenimientos reglamentarios obligatorios con periodicidad fijada por ley.